El término diferenciación, es la forma en que una empresa resalta una cualidad única que lo hace especial frente a sus competidores. Parece ser un concepto básico, pero a la hora de encontrar esa cualidad única, muchas marcas no lo desarrollan correctamente.

Muchas empresas tienden a creer que la cualidad más efectiva por la cual su producto se va a diferenciar es por el precio. En muchos casos esto sucede casi que por error pero no lo convierte en un elemento de diferenciación que realmente le de valor al producto.

Para diferenciarse la clave está en el profundo conocimiento de las fortalezas y debilidades que tiene su producto o servicio. Esto no sólo le ayudará a conocer bien el valor de su marca, sino que de manera más eficiente, encontrará lo que va a diferenciarlo de la competencia.

Una vez que definamos bien las caracterísitcas que forman nuestra marca el siguiente paso es conocer a nuestro cliente y la competencia. Qué buscan las personas en mi producto/servicio? Qué ofrece la competencia? Cuáles son nuestros clientes potenciales? etc.

En resumen, el estudio y conocimiento sobre nuestro producto debe ser constante y siempre conociendo lo que más nos destaca por sobre la competencia. Según Phillip Kotler, existen 4 tipos de estrategias de diferenciación:

Producto: la marca ofrece una diferencia por sus atributos: forma, confiabilidad, estilo, diseño, duración, etc.

Personal: se enfoca en una fuerza de venta especializada con un alto nivel de capacitación del capital humano.

Imagen: se enfoca en brindar un estatus más allá del producto en sí. Las personas reaccionan de manera positiva a los productos que ofrecen este tipo de imagen.

Canal: la oportunidad de ofrecer el producto en diversos canales para facilitarle la vida al cliente y por ende, la adquisición del producto.

A simple vista pareciera fácil seleccionar una estrategia e implementarla. Pero requiere de un análisis interno de la marca para tener una visión clara de nuestras posibilidades.

Es de gran importancia conocer quienes son nuestros clientes y saber cuales son sus necesidades. No es de utilidad, seleccionar una cualidad de diferenciación cuando esta no es percibida ni valorada por un número representativo de consumidores. En la actualidad, escuchar y conocer a nuestros clientes, es de las actividades más importantes que debemos incluir en nuestro diario análisis de mercadeo para lograr el éxito de nuestra marca.